Seguramente esta pregunta se te hace extraña, pero nosotros te la vamos a responder y hasta sorprender. Los aguacates mexicanos y la avena canadiense tienen en común el ser uno de los principales productos alimenticios que se exportan a todo el mundo. Así como México es el principal productor y exportador de aguacate en el mundo, Canadá es el principal exportador de avena en el mundo. Así como los agricultores mexicanos tienen una importante fuente de ingresos gracias a que sus aguacates se venden en tierras tan lejanas como Canadá, los agricultores canadienses cuentan con lo mismo pero con la avena.

Muchas veces nos preguntamos, ¿Pero por qué avena canadiense y no mexicana? Pues ahora vamos a voltear la pregunta: ¿Es que en Canadá no se producen aguacates? ¿Los canadienses no prefieren comer sus propios aguacates? La respuesta es muy simple, los aguacates son nativos de México, razón principal por la que México llevará siempre el liderazgo en esta categoría del comercio exterior. El aguacate necesita un clima cálido y templado para crecer. En cambio, la avena no es un cereal nativo de México, sino de Eurasia, principalmente de tierras frías como Rusia, Escocia, Irlanda y los países escandinavos, quienes la llevaron a Canadá hace muchísimos siglos. México no es un gran productor de avena, pero si el tercer importador de avena en el mundo. Esto es porque los mexicanos gustan de la avena y de sus propiedades nutritivas, lo cual se replica con los canadienses y su apreciación por los aguacates mexicanos.

Avocados from Mexico (Aguacated de México) es la marca con la que se promocionan los aguacates mexicanonos en el mundo
Fuente: http://www.milenio.com/negocios/aguacate-infografia-costo-precio-produccion-oro_verde-datos-Mexico-hass_5_772772724.html

Pero…entonces ¿la avena que compro de marcas mexicanas es mexicana? La diferencia entre los aguacates mexicanos que llegan al extranjero y la avena que llega a México, es que los aguacates son un fruto que llega directamente a los supermercados listos para ser comprados por los consumidores, no necesitan ser procesados. Mientras que la avena es un cereal, que como el trigo o la cebada, requiere de ser procesada para el consumo humano. La avena que se compra en México, así como en muchas otras partes del mundo, es comprada por los importadores nacionales, quienes después la venden a las compañías que la pondrán en bolsitas, o la convertirán en granola, harina, galletas, etc., y la llevarán hasta los estantes de los supermercados. Es un producto hecho en México por empresas mexicanas, pero con materia prima de Canadá, y si no fuera por esto, probablemente no podrías encontrar avena, ya que en México no se produce la suficiente avena para cubrir la demanda nacional.

Fuente: http://atlas.media.mit.edu/es/profile/hs92/1004/

Los Canadienses son bastante afortunados por poder comer los deliciosos aguacates mexicanos, y al hacerlo benefician a los agricultores mexicanos, pues representan un mercado para ellos. De la misma forma sucede con la avena. Este es un ejemplo de un intercambio saludable entre ambas economías, y si no existiera, ambos países perderían un mercado y como consecuencia, los agricultores mexicanos perderían ingresos. Peor aún, los canadienses no tendrían guacamole, y tú no tendrías avena para esos deliciosos licuados!

Celebremos estos intercambios comerciales con esta receta de Salpicón Poblano con avena canadiense, que participó el Tercer Concurso de Recetas con avena, creada por Nelly Bolivar Fuentes.

Salpicón Poblano