El 11 de octubre celebramos por el mundo el Día mundial de la obesidad para educar el publico sobre los riesgos asociados con la obesidad y para promover cambios en la dieta y los estilos de vida para prevenir la obesidad.

La obesidad es un exceso de grasa corporal que incrementa el riesgo de múltiples enfermedades como diabetes, hipertensión arterial, enfermedades cardiovasculares, cerebrovasculares, esteatosis hepática (hígado graso), enfermedades osteoarticulares, algunos tipos e Cáncer (como de mama, ovario, colon, etc.), entre muchas otras.

En México, el 28.90% de la población es obesa ahora mientas en 1980 solo era 7%[1]. La diabetes es ahora la principal causa de muerte en México y cobra 80,000 vidas al año, según la Organización Mundial de la Salud. La obesidad es un problema mundial. Más de 3 millones de personas se mueren cada año por obesidad. La tasa de obesidad mundial se ha triplicado desde 1975.

La obesidad es un problema bastante reciente en México relacionado con cambios drásticos en la dieta. Si bien las causas de la obesidad son complejas (involucrando genética, cambios en el estilo de vida y otros factores), varios estudios han relacionado el aumento de peso en México con la dieta, y más específicamente con el consumo de alimentos procesados, el azúcar y la grasa.

Elegir alimentos variados, de todos los grupos (lácteos descremados, carnes de todo tipo con bajo contenido graso, huevos, vegetales y frutas, cereales y derivados integrales, legumbres, aceites vegetales, agua) es muy importante para controlar su peso y prevenir el exceso de grasa corporal.

Estudios han demostrado que la avena tiene varias propriedades que ayudan a tener una dieta saludable. La avena contiene fibras solubles e insolubles, β-glucanos, vitaminas y minerales, aminoácidos esenciales, proteínas, grasa vegetal no saturada y carbohidratos[2] que ayudan a:

  • Regular el apetito

La avena por su alto contenido en fibras, porque retiene agua en el organismo y porque es fuente de proteínas vegetales produce una mayor saciedad tras su consumo. Así ayuda a reducir el hambre y controlar el peso corporal produciendo[3]. La ingesta de avena incrementa la sensación de plenitud porque mejora la viscosidad en el estómago. La avena es rica en hidratos de carbono, que son absorbidos lentamente por el organismo. Ayuda a incrementar la saciedad, suprimir el apetito por más tiempo y controlar las ingestas posteriores en mayor proporción.

  • Controlar la hiperglucemia

La avena es rica en fibras solubles que ayudan principalmente a reducir el nivel de colesterol y a disminuir los niveles de azúcar en la sangre. Un número creciente de estudios ha sugerido que la avena puede disminuir significativamente la hiperglucemia posprandial. Esta contribución podría estar atribuida a la propiedad del β-glucano que puede aumentar la viscosidad en el intestino, disminuir la absorción de carbohidratos y, por lo tanto, reducir la hiperglucemia posprandial[4].

  • Absorber el colesterol

El β-glucano absorbe el colesterol y los ácidos biliares del intestino, evitando que los compuestos nocivos pasen al organismo y ayudando al mismo tiempo a eliminarlos de forma natural. Además, el β-glucano aumenta la viscosidad intestinal, disminuye la absorción de carbohidratos y lípidos, y reduce la ingesta de alimentos para controlar la hiperglucemia, disminuir los lípidos y reducir el peso.

  • Aumentar la diversidad de la microbiota intestinal

Otro papel importante del β-glucano implica el impacto de la microbiota. Específicamente, el metabolismo bacteriano del β-glucano puede aumentar la producción de ácidos grasos de cadena corta y la liberación de compuestos bioactivos, que pueden interactuar con la biología del huésped mejorando la diversidad de la microbiota intestinal. La falta de diversidad de microbiota se asocia con la obesidad[5].

Para más información sobre Día Mundial de la Obesidad: https://www.obesityday.worldobesity.org/world-obesity-day-2019


 [1] https://www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJMoa1614362

[2] https://avenacanada.com/sobre-la-avena

[3] https://nutritionj.biomedcentral.com/articles/10.1186/1475-2891-13-49

[4] https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/23371785

[5] https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC5037534/