Receta de lasaña con avena
Recetas con avena

Hacer este famoso platillo italiano puede ser un poco laborioso, pero casi todos estaremos de acuerdo en que vale la pena por lo delicioso que es. En realidad hacer lasaña no es muy complicado, y puedes hacer muchas combinaciones. La clave como todo, está en la práctica. Con el tiempo verás que cada vez te es más fácil hacerla pues ya sabes que lleva una capa de relleno, una de salsa, una de queso y una de pasta, al horno y voilá!

La lasaña ya se preparaba desde los tiempos de los romanos, donde era llamada laganum y consistía simplemente en una pasta de grano duro delgada, una capa de carne y así sucesivamente. El tiempo pasó y los ingredientes fueron aumentando hasta lo que se conoce ahora como lasaña napolitana que lleva: la carne molida cocinada en salsa de tomate, salsa bechamel, queso, pasta e incluso hay quien le pone pedazos de jamón o huevo cocido picado. Las mamás italianas de generaciones pasadas nunca desperdiciaban nada, así que si quedaba un poco de huevo, jamón o salame, lo picaban e iba a la lasaña. El plato quedaba un poco más pesado, pero el sabor era cada vez mejor.

En Italia hoy en día se encuentran varias versiones de la lasaña, con rellenos vegetarianos que incluyen casi siempre algún tipo de queso ya sea mozzarella o ricota, o cualquier otro tipo de queso italiano, más una verdura, ya sea calabaza, hongos, espinacas, espárragos, alcachofas. Muchas veces la carne puede ser sustituida por jamón de pavo, o chorizo de pavo. Las combinaciones pueden ser infinitas, así que deja volar tu imaginación. Mientras tanto te invitamos a hacer esta deliciosa lasaña desde cero, toma un poco de avena, hazla harina, mézclala con agua y haz tu propia pasta de lasaña alta en proteínas y con un bajo índice glucémico. Además es vegetariana, y deliciosa!

Aqui la receta