Vamos a empezar con la salsa de coco. Coloca en un sartén la leche de coco, azúcar y fécula de maíz.
Integra bien con un batidor globo para quitar los grumos de la fécula de maíz. Puedes cambiar la azúcar por tu endulzante favorito.
Prende la estufa a fuego medio. Vamos a seguir mezclando de vez en cuando ya que se espesa muy rápido, cuando veas que empieza a hervir de las orillas vas a cocinar de 30 a 60 segundos más, mezclando para evitar que se hagan grumos grandes. No dejes tan espeso porque mientras reposa puede espesarse más.
En otro sartén vamos a hacer la avena rápida. Lleva a ebullición la leche de coco y la miel de maple.
Cuando esté hirviendo, agrega la avena de cocción rápida o quick cooking oats, integra bien, baja el fuego y cocina por 3 minutos.
Recuerda que la avena de cocción rápida necesita menos tiempo en suavizarse a comparación de los copos de avena o la avena tradicional.
Mezcla de vez en cuando para asegurarnos que se cocina de forma uniforme y no se pega en el sartén. Pasados los 3 minutos, retira del fuego y agrega la vainilla.
Ya solo queda cortar el mango, te recomiendo usar uno que esté bien maduro para que esté suave y dulce. Corta medio mango, retira la cáscara y corta en rebanadas delgadas o cubos.
Vacía la avena en un plato, coloca el mango rebanado de un lado y del otro lado cubre con la salsa de coco.
Termina con unas semillas de ajonjolí y disfruta de inmediato.